
Muchas veces me dije que tenia que guardar las cosas que sentía en un cofre y guardarlo en lo mas profundo de mi ser, para que si algún día el volviese, tuviera que escavar muy hondo para poder encontrar todas las cosas del pasado. Lo pensé tantas veces cuando viajaba junto con el frió de la mañana.
Pero ahora me doy cuenta, que en verdad lo que tenia que hacer era guardar literalmente todo en una caja, y dejar que las cosas me lo trajeran acá. Y es así como ayer entre desesperación, angustia, miedo, rabia, metí todo a una Caja.
La caja tiene todo lo que alguna vez no quise botar, todo lo que nunca saqué de mi velador, y todas las cosas que nunca alcancé a entregar. Nadie excepto yo sabe donde va a estar, y con esto pretendo acabar con todo este juego de incertidumbre y miedo, con toda esta concentrado de adolescencia e histeria.

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