Y de repente todo estaba helado. La cara pálida frente a la pantalla y su respiración agitada demostraba lo mal que se había sentido. El frío y el nervio invadió todo su cuerpo y tras cada segundo su corazón latía más fuerte. “Cálmate… Respira normal, espera que responda” se decía, pero era demasiado para él solo, Reuniendo fuerzas de sus extremidades pudo llamar a la persona que lo había echo de ella con sólo darle el nombre. “¡Camille!” gritó con la voz entre cortada, ¡Ven rápido, te necesito!. El grito agudo de ella cuando vio lo que le mostraba lo sintió como si lo hubiesen acuchillando, era horrible; dolía. Sentía que su estomago ya no existía, y que la vida se estaba acabando, una vez más.
Y así, Ambos esperaron, igual de impacientes, mirando la respuesta de aquellas 5 letras.
Je t'aime aussi.
"Diré tan solo, la mentira de que te olvido. " Ana
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