Terminó transformandose en una planta; algo no humano que cuidar. No humano porque llega a ser divino...Porque llega a ser el ruido en mi silencio.
Pero plantamos antes; Antes de lo que se debía...Había pasado demasiado tiempo y la maleza había crecido lo suficiente para envenenarme de ira y para dejarme postrada en la soledad. De manera que la semilla crecío entre la oscuridad y el frio... entre la rabia y la incertidumbre.

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