jueves, 30 de junio de 2011

10 Minutos Más

Agotada y sin poder mirar la luz, cuelgo mi abrigo de batalla, y despido a las tropas con una sonrisa funebre. Saco de mi bolso la bandera blanca y me abrigo con la rendicion de amarte. Me acuesto bañada en lagrimas, abrazada del plano de la estrategia que pensé que serviría. Tomo el itinerario y lo boto a la basura, porque ya no quiero saber más de horarios de trenes; y empiezo a entender el mensaje,
Los ojos me arden. Grité y Lloré esperando que bajaras para presentarte ante la tropa, e imploré minutos extras, buscando excusas baratas, pero mientras daba a luz lo que por meses habia esperado, ahora yo era la que moría.

lunes, 27 de junio de 2011

Escrito de nuevo

Y entonces recordé que Oscar le escribió a Isolda, Pablo a Matilde, Mi madre a mi padre, y decidí que yo te escribiria a tí.
Así que tomé un pedazo de papel, un lapiz, y empezé a llenar con redondos caracteres la raida hoja.
Y comienzo a recordarte, y a escribirte en cada pedazo de papel que encuentro para dejarte plasmado como un recuerdo adolecente impercedero.
Lleno la caja que bien conoces con escrituras baratas, con tonterias, con cartas, y vuelvo a repetir la historia. La triste historia del amor amargo, la historia de Frida y Diego; La historia de la tinta y el papel.

domingo, 19 de junio de 2011

Permiteme

Permiteme decir, que no estoy enojada con él.
Permiteme decirle que lo extraño más de lo normal, e incluso estoy dispuesta a rezar para que me vuelva a hablar.
Permiteme mostrarle todo lo que he escrito en mi mente estos días de soledad.
Permiteme verlo en la tarde del quinto día de la semana, con mi cuerpo muerto y mi cara maquillada de sudor de tristeza.
Permiteme volver a tenerlo entre mis brazos, para decirle al oido sólo lo que él debe saber.
Permiteme preguntarle;
Permiteme caminarle;
Permiteme sólo un segundo más.

miércoles, 15 de junio de 2011

Cenando Letras

Como letras para no molestarle a los demás. Me las trago para que no se alejen aún más de mi, porque no quiero estar más sola. Y mientras tomo leche tibia para que sea más fácil, lloro como una niña desconsolada tratando de pensar en hadas y arcoiris; empero sigue ahi la maldita idea de que no le importo al mundo, de que tengo que asumir que nací sola, y voy a morir igual.
Mientras miro por la ventana me trato de comer las letras que no me gusta comer: las escasas y dolorosas; las horriblemente hermosas; las que trato de castigar, pero no puedo.
Me las engulló, y me raspan, me arden cuando bajan por mi esofago y me hacen toser sangre. La misma sangre que me quita vida, que me quita el placer de oler un libro, y la que me quita la respiracion lentamente por las noches.
Pero a pesar de todo, miro con deseo el libro que me encantaria tragarme, ese que me leian hace dos años y que me hacia sentir la mejor mujer del mundo. Quiero deborarmelo, quiero que me vuelva a enajenar y quiero que todas las letras comidas y tragadas, vuelvan a contar una historia.

domingo, 12 de junio de 2011

Raccon





. Todos los dias trato de rezar para que su mundo choque con el mio y por fin pierda la verguenza. Lo pienso sabiendo que estos cien kilometros de distancia son, en verdad, muchas más por que yo tengo mucho miedo.


Y sigo esperando para ver si el tren de las 11.21 me lo trae en alguno de sus vagones. Lo espero para poder abrazarlo contra mi pecho condicionandome a que el día de mañana lo voy a extrañar; y que voy a tener que esperar treinta dias ás, para que sea, además, Mi ambrosia mensual.

sábado, 11 de junio de 2011

Veo

Miró hacia arriba y veo nubes. Nubes pintadas y mariposas de papel que vuelan para escaparse del dolor. Veo tiempo y errores en el sol que se tapa con humo de cigarrillos mentolados. Veo dolor en el cielo roto por la falta de amparo santiagüino. Veo alcohol entre los labios y olvido en los ojos.

martes, 7 de junio de 2011

22

Mientras me vestía trataba de convencerme de que otra vez no iba a suceder. La esperanza de mi corazon lentamente se iba apagando con soplos de realidad. Trataba de avivarla con fantasias leidas alguna vez, sabiendo que en realidad, el color de mis zapatillas no influiria en el hecho mismo.
Y mientras maldecia pensaba que para él era mas fácil. Él no conocia lo que era extrañar a alguien; El veia todo, por lo que era imposible que lo hiciera. Como podia ser comprendida por un ser asi, si nisiquiera amaba como nosotros en la tierra lo hacemos. Su amor es una utopía para muchos y para otros sólo es una mentira que rehusamos creer.
Esperaba la llamada que no iba a hacer. Lo conocia y sabia que aunque llevase mil años despierto, no lo haría.
Entonces, el miedo me invadia. Estaba enfrentada a la mentira que por meses me crei y que despues quise seguir creyendo. Nunca iba a ser su señora esposa, nunca lo iba a poder amar como se lo merecia y el nunca me iba a poder dar lo que yo necesitaba, porque la verguenza sigue siendo mucha.