Mientras me vestía trataba de convencerme de que otra vez no iba a suceder. La esperanza de mi corazon lentamente se iba apagando con soplos de realidad. Trataba de avivarla con fantasias leidas alguna vez, sabiendo que en realidad, el color de mis zapatillas no influiria en el hecho mismo.
Y mientras maldecia pensaba que para él era mas fácil. Él no conocia lo que era extrañar a alguien; El veia todo, por lo que era imposible que lo hiciera. Como podia ser comprendida por un ser asi, si nisiquiera amaba como nosotros en la tierra lo hacemos. Su amor es una utopía para muchos y para otros sólo es una mentira que rehusamos creer.
Esperaba la llamada que no iba a hacer. Lo conocia y sabia que aunque llevase mil años despierto, no lo haría.
Entonces, el miedo me invadia. Estaba enfrentada a la mentira que por meses me crei y que despues quise seguir creyendo. Nunca iba a ser su señora esposa, nunca lo iba a poder amar como se lo merecia y el nunca me iba a poder dar lo que yo necesitaba, porque la verguenza sigue siendo mucha.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario