La arena hasta los tobillos, y el vaivén del agua salada me congela en la solitaria playa. Al lado mío yace el espacio donde deberías estar tú, mas sólo está el tiempo, los errores, y mi amor infantil que no supe manejar.
La sal cicatriza mis heridas. Heridas que quedaron cuando te arranqué de mi vida, cuando tomé la estúpida decisión de no quererte, y de correr de ti. Me desangré en consecuencia, y hoy vuelvo a la playa, para curarme, para sanarme, pensando que sería mi solución, mas me doy cuenta que al arrancarte, en mi corazón quedó un espacio que no puedo llenar con aire, con mar, con sal, con arena, ni menos, con recuerdos.
La sal cicatriza mis heridas. Heridas que quedaron cuando te arranqué de mi vida, cuando tomé la estúpida decisión de no quererte, y de correr de ti. Me desangré en consecuencia, y hoy vuelvo a la playa, para curarme, para sanarme, pensando que sería mi solución, mas me doy cuenta que al arrancarte, en mi corazón quedó un espacio que no puedo llenar con aire, con mar, con sal, con arena, ni menos, con recuerdos.


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