Mi memoria es mi telaraña. Es por eso que mi proyecto se
llama así. Con el tiempo he atrapado en ella momentos que han quedado colgados
para toda la vida y que siempre estarán ahí para ser recorridos.
En este sentido, mi memoria juega un rol sumamente
importante, porque ella me define a mi como persona, en el sentido de que cada
cosa que está colgada representa una huella en mi vida, entendiéndolas como
algo no necesariamente malo, sino mas bien como algo que produce un cambio.
En la confección de este trabajo me di cuenta de la gran
cantidad de cosas que recuerdo y la mayoría está asociada a mi infancia, con un
dejo de nostalgia y miedo. Recordé cosas que no me gustó recordar, y que mi
memoria se había encargado de esconderlos y sellarlos. Decidí, entonces, hacer
un trabajo más general de lo que significaba mi memoria, sin mayor detalle en
lo particular y tratando de colgar en cordeles elementos que fueran
ilustrativos de situaciones y emociones, algo que en mí desencadenara el efecto
Proust, no sólo con el olfato, sino que con todos mis sentidos.
Es por eso que
represente todas las cosas malas como una piedra encerrada, colgada
precisamente en el fondo de todas estas líneas conectoras que forman la telaraña.
En estas líneas además hay recuerdos
dulces, que representan todo lo que ha sido bueno y agradable para mí,
representados precisamente por pequeños caramelos. Hay, también, un sector donde el cordel se
encuentra atravesado por decenas de alfileres. Estos son mis recuerdos que
pinchan, es decir, que hieren cada vez que los recuerdo, pero que no son tan
terribles como la piedra encerrada. Está
también, el dulce atravesado por los alfileres, que representan los momentos
nostálgicos, los que son dulces, pero que recordarlos hace mal. Colgadas están
también, fotos carnet de personas que han sido parte importante de mi vida.
Elegí este formato de foto pues identifica a la persona misma, sin un contexto
determinado, lo que facilita esta cadena de sentimientos producidos por el
estímulo. Hay olores, precisamente el de
mi mamá; hay un clip con un pedazo transparente, que simboliza todas mis
carencias, todo lo que no está y que es imposible llenar. Hay botones, que
simbolizan la unión; hay objetos que
contienen fechas y que me hacen recordar momentos en mi vida; hay partes de
canciones y libros, y lo más importante, hay clips que están vacíos esperando
ser llenados en el futuro con nuevos elementos.
Los objetos no están puestos al azar, sino que cada ubicación
es estratégica, porque no es sólo una maraña de cosas, son más bien líneas
conectoras; todo está unido, todo tiene un sentido. Por ejemplo la foto de
Eduardo se acerca al perfume de mi madre, que está cerca, también, de la foto
de mi hermana y en medio de todos ellos hay un caramelo. Cerca de los vacíos
están los alfileres, y los libros están cerca de las canciones y de los
botones. Todo se basa en el efecto Proust, todo me hace recordar otra cosa.
Todo lo definido anteriormente, me marca como persona y me
hace reaccionar de forma distinta a las diferentes situaciones. Voy
aprendiendo, y este aprendizaje queda colgado en mi memoria. No sólo aprendo de
los errores; aprendo de las
experiencias, de la cotidianidad. Esto me forma como persona, me identifica. Sólo
yo recuerdo algo de una determinada manera, y por lo tanto, me hace única. Mi
memoria es la que me define como un ser totalmente distinto del resto.
Ensayo Psicología. Mi personalidad en función de la memoria.

No hay comentarios:
Publicar un comentario