Soy inmensamente feliz con mi acuario, con estos carassius naranjas que nadan dichosos por mis entrañas y que ven al mundo a través de mi ombligo profundo. Juegan en mi corazón haciendo que este se mueva, salte y de vez en cuando se caiga, y yo tenga que recogerlo con la poca fuerza que me va quedando en las piernas. Sueñan con salir por la boca, hacer que te hable para que por fin nos reunamos y después atacar tu rostro suavemente, con sus pieles resbalosas y frías.
martes, 25 de septiembre de 2012
Acuario
No sabes como se siente tener toda una semana estos peces en el estomago que luchan por subir por el esófago, o bajar por el intestino. Están ahí, llenos de energía, mandando señales para que mis piernas no se puedan mover, y para que mis dedos no construyan la frase que por años he soñado con decirte.
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