Mis palabras retumban en la cueva de tus oídos, y en tus ojos.
Esos Ojos que ven una niña que apenas vive, con mejillas rojas de sangre
con su corazón saliendo por la boca
y empiezas con el entrenamiento.
Tu sales, como si nada hubiese pasado.
Como si las promesas se le pudiesen negar al corazón.
Caminas lento, sin mirar atrás
y te sientes orgulloso, te endiosas por hacer lo que haces,
por entrenarla.
La muchacha llora, como siempre
como todas las noches, aferrada a la almohada de esperanzas
de sueños que te encargas de romper cada vez que ella te habla.
Llora porque no estás
Llora porque te quiere
Quizás llora por lo lindo que fue
También lo hace por que ve una mariposa volar,
el mar llegar a sus pies
y aveces porque ve en su cuaderno de matemáticas un binomio simpático.
Llora cuando después de fumar cigarrillos se acuerda que tú también lo haces.
Llora porque es feliz
y llora cuando escucha canciones que le recuerdan tus rulos, y tus manos grandes.
Cuando empieza a acostumbrarse,
tu llegas como si nada hubiese pasado
y cumples sus sueños de almohada esperanzada.
Te sonríe, estúpida, con los ojos brillosos
y la sangre en la cara
y te premia con besos por los regalos que le das.
Y luego, cuando todo está como antes,
empiezas de nuevo a entrenarla
como tu entrenas todos los miércoles, y supuestamente los viernes,
pero ella llora,
llora rios
mares
canales
acequias
llora porque sí y porque no
porque la vida no le da nada
porque en la tele hay alguien que se llama como ella
porque piensa que tu te acuerdas de ella
y vuelves a hablar.. como si nada.
jueves, 25 de octubre de 2012
domingo, 21 de octubre de 2012
Dios Mio!
Siéntate en tu silla que apenas es de alambre de cobre a gobernar el mundo. A tu mano derecha estará lo poco que podrás cosechar después de lo mal que has sembrado en tus pocos años de vida.
Gobernarás como aquellos que fueron destituidos, y nombrados con nombres tan enaltecedores como El Casto, El Cruel, o el Loco.
¡Proclámate Dios ante a los sordos, a los ciegos, a los mudos! ¡Ante los gregarios y a los ilusos! Por sobretodo proclámate Dios frente a los cobardes ¡de ellos eres el Rey!
Dios Mio, recuerde algo. Si usted es Dios, recuerde que es omnipotente, que todo lo puede, que todo lo sabe. Recuerde también que es justo, y que velará por la salud de los enfermos. Recuerde que tendrá un hijo que vendrá a salvar la tierra, a revolucionar, a enseñar a amar. Pero hay algo que tiene que saber, Dios Mio, su hijo tiene que aprender de alguien, y ese alguien no existe.
Gobernarás como aquellos que fueron destituidos, y nombrados con nombres tan enaltecedores como El Casto, El Cruel, o el Loco.
¡Proclámate Dios ante a los sordos, a los ciegos, a los mudos! ¡Ante los gregarios y a los ilusos! Por sobretodo proclámate Dios frente a los cobardes ¡de ellos eres el Rey!
Dios Mio, recuerde algo. Si usted es Dios, recuerde que es omnipotente, que todo lo puede, que todo lo sabe. Recuerde también que es justo, y que velará por la salud de los enfermos. Recuerde que tendrá un hijo que vendrá a salvar la tierra, a revolucionar, a enseñar a amar. Pero hay algo que tiene que saber, Dios Mio, su hijo tiene que aprender de alguien, y ese alguien no existe.
Guerre
"Entre el camuflaje que poco mérito hace por pasar desapercibido, el dragón y la serpiente me mantienen los ojos abiertos al mundo, captando las 90 imágenes por segundo para que el tiempo pase lento y los pasos de los demás sean eternos. El dragón brama contra la serpiente que recorre sigilosa y astuta todos mis pensamientos primitivos, los prohibidos, los vetados. Recorre como si nada importante pasara. Ataca al dragón de forma austera; lo seduce entre sus escamas y su lengua bífida, para después morderlo en el cuello y anestesiarlo por un rato. Pero antes el dragón sigue rugiendo y aferra su cola a mi boca para sellarla, así se asegura que todo lo que la serpiente me dice al odio, yo no lo diga y no detenga los pasos lentos que mis ojos ven. Se enfrentan, se desgarran en esta guerra donde ninguno de los dos se mata por completo, dónde la existencia de uno, es la razón de la existencia del otro. Se consumen en este conflicto interminable, donde yo soy la victima de sus artimañas para suprimir al otro, dónde la boca de la serpiente termina fundiéndose en la boca del dragón."
lunes, 15 de octubre de 2012
viernes, 5 de octubre de 2012
Hablar
¿De qué sirve pensar en los momentos así? Racionalizar todo es parte de la auto represión, del no llegar a ninguna parte.
Hablar. Hablar para que el mundo te escuche, y puedas entenderme, podamos crear lazos y dejar que esta lucha siga su curso, esta lucha trivial y llena de frases trilladas que se reinventan cuando las escuchas.
jueves, 4 de octubre de 2012
Panorama
No sé muy bien que es lo que me pasa en mi interior. Me estoy dando cuenta de que las flores de mis manos se están abriendo, y que desde la planta de mis pies salen pequeñas raíces Mi corazón ahora tiene alas nuevas, renovadas; así como una piel de serpiente que cambia de etapa. Mi estomago ya no tiene fondo y en mi espalda se dibuja un piano para que puedas aprender a tocar en él.
Quizás quiero sentarme a escuchar Beethoven contigo hasta el resto de la eternidad, mirando los arboles y la lluvia que los baña, los pájaros que se divierten, mientras tu estrangulas mi mano, queriendo que ellas se fusionen. Quizás ya lo están, y no es necesario tanto esfuerzo.
Puede que quiera salir corriendo, esconderme en los rincones más extraños del mundo. Recorrer mercados, calles y paseos. Ver la torre Eiffel, los canales de Venecia los cuadros del Louvre, tomarme un café en la orilla del Sena, y prender un cigarro. Eso sí, contigo. Para que me protejas de los ladrones, te rías de mis comentarios sobre las cosas, y para que me obligues a apagar el cigarro porque me estoy matando.
Tal vez me compre un terreno, y críe vacas, las ordeñe con amor y haga quesos y mantequillas. Me levante temprano y haga fuego, ponga la tetera en la cocina a leña, y haga el pan para el desayuno. Y cuando llegues, yo te tenga todo servido, la mesa rústicamente puesta y un beso de buenos días.
No sé que quiero hacer, definitivamente. Pero hay algo que si sé: da lo mismo como cambie el escenario, la cosa es que siempre voy a ser dichosa, sea como sea, si tu estás para botarme mis pañuelos, apagarme los cigarrillos, reírte de mis inocencias, y arreglarme la chasquilla cuando caiga sobre mis ojos.
Quizás quiero sentarme a escuchar Beethoven contigo hasta el resto de la eternidad, mirando los arboles y la lluvia que los baña, los pájaros que se divierten, mientras tu estrangulas mi mano, queriendo que ellas se fusionen. Quizás ya lo están, y no es necesario tanto esfuerzo.
Puede que quiera salir corriendo, esconderme en los rincones más extraños del mundo. Recorrer mercados, calles y paseos. Ver la torre Eiffel, los canales de Venecia los cuadros del Louvre, tomarme un café en la orilla del Sena, y prender un cigarro. Eso sí, contigo. Para que me protejas de los ladrones, te rías de mis comentarios sobre las cosas, y para que me obligues a apagar el cigarro porque me estoy matando.
Tal vez me compre un terreno, y críe vacas, las ordeñe con amor y haga quesos y mantequillas. Me levante temprano y haga fuego, ponga la tetera en la cocina a leña, y haga el pan para el desayuno. Y cuando llegues, yo te tenga todo servido, la mesa rústicamente puesta y un beso de buenos días.
No sé que quiero hacer, definitivamente. Pero hay algo que si sé: da lo mismo como cambie el escenario, la cosa es que siempre voy a ser dichosa, sea como sea, si tu estás para botarme mis pañuelos, apagarme los cigarrillos, reírte de mis inocencias, y arreglarme la chasquilla cuando caiga sobre mis ojos.
miércoles, 3 de octubre de 2012
Volar conmigo
Te entrego mi miseria y mi espalda torcida
mis tendones cortos y mis caderas chuecas
mis dientes amarillos, mis pulmones con humo,
mi beodez, y por sobretodo los motivos de ella.
Te mando por encomienda mis magnolias marchitas,
mis abrazos fríos, y mis besos suaves
para que sientas mis negativas,
y mis mentiras
Te muestro mis triunfos
mis derrotas, mis cambios,
mis confusiones.
Lo bueno, lo malo,
lo extraño.
Te leo mis poemas y mis cartas
sin saber muy bien lo que dicen,
como un libro abierto en paginas en blanco
o en aquellas donde el autor a derramado tinta
que han borrado lo que él no sabe que existe
Te leo mis poemas y mis cartas
sin saber muy bien lo que dicen,
como un libro abierto en paginas en blanco
o en aquellas donde el autor a derramado tinta
que han borrado lo que él no sabe que existe
Te regalo todo,
Prometo que te entrego todo
con mis dos manos y mirándote a los ojos,
solamente si vienes a volar conmigo.
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