domingo, 21 de octubre de 2012

Guerre

"Entre el camuflaje que poco mérito hace por pasar desapercibido, el dragón y la serpiente me mantienen los ojos abiertos al mundo, captando las 90 imágenes por segundo para que el tiempo pase lento y los pasos de los demás sean eternos. El dragón brama contra la serpiente que recorre sigilosa y astuta todos mis pensamientos primitivos, los prohibidos, los vetados. Recorre como si nada importante pasara. Ataca al dragón de forma austera; lo seduce entre sus escamas y su lengua bífida, para después morderlo en el cuello y anestesiarlo por un rato. Pero antes el dragón sigue rugiendo y aferra su cola a mi boca para sellarla, así se  asegura que todo lo que la serpiente me dice al odio, yo no lo diga y no detenga los pasos lentos que mis ojos ven. Se enfrentan, se desgarran en esta guerra donde ninguno de los dos se mata por completo, dónde la existencia de uno, es la razón de la existencia del otro. Se consumen en este conflicto interminable, donde yo soy la victima de sus artimañas para suprimir al otro, dónde la boca de la serpiente termina fundiéndose en la boca del dragón."

No hay comentarios: