jueves, 4 de septiembre de 2014
soñé
Soñé con el color de tu espalda. Tanto te conozco que pude reproducir los pigmentos y la cantidad exacta de melatonina en mi mente. Soñé también que a la lejanía podía casi sentir la tensión perfecta que tiene tu piel mientras un descuido hacía que tu polera inexistente se levantara. Soñé tres veces seguidas contigo. Creo que en ninguna me veías.
jueves, 29 de mayo de 2014
Aferrada
La cama se tiñe de otros colores, mientras afuera se posa una suave neblina de costa.
Estás aquí, adentro, mirándome a los ojos con poca profundidad. Estoy en frente tuyo, con los ojos más grandes que nunca, aferrada a la tabla que me salva de caer en el abismo.Pero el abismo eres tú y sin darme cuenta me estoy cayendo mientras la vida codificada sigue, mientras las tinas se llenan de otras mujeres y tu pelo sigue creciendo.
Estás aquí, adentro, mirándome a los ojos con poca profundidad. Estoy en frente tuyo, con los ojos más grandes que nunca, aferrada a la tabla que me salva de caer en el abismo.Pero el abismo eres tú y sin darme cuenta me estoy cayendo mientras la vida codificada sigue, mientras las tinas se llenan de otras mujeres y tu pelo sigue creciendo.
martes, 22 de abril de 2014
lunes, 14 de abril de 2014
Trabajo con Fuentes
¿Cuales son los desafíos y las limitantes de trabajar con fuentes? Son, claro, que un día por decisión propia pueden dejarte de lado para no tener que extrañar, aunque parezca razonable y lógico. Algún día los archivos judiciales se reirán en tu cara y hablaran por teléfono casi con displicencia a la una de la mañana porque, claro, tú eres demasiado histórico como para dormir de noche.
Fuentes.
La oscuridad se proyecta en mis ojos y te miro a la distancia. Trato de no bajar la cabeza para no rendirme ante un obstáculo que parecía superado. Pero la ira es conducente a fundar en mi boca tu sabor y las ganas irremediables de volver a tenerte entre mis extremidades. Las pasiones se acumulan en el pecho y los peces se envenenan poco a poco con la saliva de unos pocos.
Las Fuentes están bajo mis brazos, destacadas en amarillo esperando ser sintetizadas por alguien que pretendo no ser yo. Porque hacerlo implica tener que dejar pasar el tiempo y volver a donde te extraño, a donde las calles parecen solas, donde la noche y las plazas me parecen poco amables. Es volver a donde fuimos juntos, a donde me enseñaste a ser, y que poco a poco en sabanas ajenas me he ido olvidado de quién verdaderamente soy. El mar te ha atrapado y quizás quien más lo ha hecho y mi promesa me corroe, los peces te reclaman y de súbito me doy cuenta que te estoy escribiendo algo fuera de tiempo, algo que prescribió hace un par de meses, pero que hoy me duele por verte ahí, en la oscuridad producto de esta curiosidad que ha matado a tantos gatos, y que probablemente me termine matando a mi.
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